Recordando a los padres

Sin lugar a dudas hay muchas personas importantes a lo largo de nuestras vidas, personas que poco a poco van cambiándote y te convierten en un tipo de persona o en otra. Según mi forma de pensar cada persona a la que conocemos nos aporta algo o nos quita algo y eso va creando la escultura de nuestra persona. Hay personas que nos aportan granitos, otros que nos regalan auténticas barbaridades, también quien nos araña y se lleva un poquito de nosotros y quien se lleva partes importantes de nosotros mismos.

Pero todo esto se hace sobre una base, un material sobre el que se comienza a esculpir, este material nos lo aportan nuestros padres y son ellos los primeros que comienzan a aportarnos nuevas cosas a paladas prácticamente ya que es poco el tiempo y mucho lo que nos quieren dar. También van moldeando y quitando cosas que no quieren en nosotros.

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Echo de menos España!

Cuando llegué aquí pensaba en lo mucho que iba a echar de menos muchas cosas y en el avión estaba entre nostálgico y tremendamente excitado. Al llegar a Japón pensé que no iba a echar nada de menos España y es que me encanta este país. De hecho hay muchas cosas que hecho de más en Japón de España. Quiero decir con esto que estoy contentísimo de no estar ahí. No hecho de menos a la gente maleducada, a los dependientes que parece que te hacen favores atendiéndote, la gente ruidosa y otras cosas… Al margen de echar de menos a familia, amigos y demás no había tenido especialmente morriña o nostalgia…

En la escuela nos avisaban que llegaría el momento en el que echaríamos de menos nuestro país, sobre todo los no asiáticos, aquí todo es muy distinto. En ese momento nos reíamos de que incluso habían hecho un gráfico de como sería nuestro estado de ánimo y demás, como un viaje de vuelta a nuestro país nos podía salvar de la nostalgia o cosas de este tipo. En ese momento todo eso nos parecía imposibles, estábamos embriagados de Japón.

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Mis compañeros de clase

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Hoy tengo el día nostálgico, la vida a 250km/h lo que tiene es que tan pronto puedes estar yendo cuesta arriba como cuesta abajo. Lo cierto es que sigo estando muy feliz de hecho hoy me sorprendía a mi mismo por la mañana. Y es que ayer me acosté más tarde de lo normal entre pitos y flautas (hice jailbreak a mi iphone) y por la mañana salí más empanado que de costumbre. Además coincidía que llovia y hacia frío… todos los ingredientes para comenzar siendo un mal día. Cuando llevaba medio camino y había esquivado 150 paraguas de que me saltasen más de dos ojos me percaté de que estaba sonriendo, así sin más y es que parecera tonto pero ahora me parece divertido hasta el camino que repito todos los días a clase.

Al llegar a clase había una cosa que no se había esfumado y es mi sueño, mi sopor. Pero tras un rato de clase me di cuenta que estaba repitiendo frases y aprendiendo de nuevo con una sonrisa en la cara y es que si algo tienen las clases en KAI es que son divertidas o al menos en mi clase o al menos yo me lo paso bien.

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