Japón y el fútbol

Hoy son conocidos como futbolistas muy técnicos y disciplinados.
Físicamente distan mucho del estereotipo del jugador de fútbol moderno. No obstante los jugadores japoneses se han ganado un espacio dentro de las mejores ligas del mundo.
Japón es un país que delira por este deporte y todo gracias a una de sus características culturales más resaltantes: el manga.

Oliver y Benji

Así se le conoce en España; aunque en otros lugares es llamado Supercampeones o Captain Tsubasa.
Oliver y Benji es un manga que habla sobre las aventuras que vive un pequeño que sueña con darle lo máximo al futbol japonés.
El señor Oliver Atom es el más reconocido futbolista dentro de una increíblemente talentosa y trabajadora generación de futbolistas japoneses.
La serie se emitió por primera vez en los años 80’s; y aunque el futbol en Japón data desde mucho antes que esto (por el lejano 1920), los expertos coinciden en que el fenómeno de este se expandió gracias a este manga.
¡Todos querían ser Oliver!
Llevar la 10 y poder hacer “tiros con chanfle” era el sueño de los niños japoneses.
El impacto de esta magistral obra de ficción es inmedible. Pero una cosa es segura, el fútbol de este país le debe mucho a la historia de Oliver Atom.

Japón y la Copa del Mundo

Las victorias y los sueños de Oliver son para la fantasía de esa emocionante serie.
Desde 1988 hasta la fecha, ha ganado 4 de las 8 Copas Asiáticas que se han disputado. Pero a decir verdad, la competencia es poca. El fútbol en la zona levanta pasiones, y a pesar de ir creciendo agigantadamente, aún no es de primer nivel.
La Copa del Mundo bien lo demuestra. Han ido a todos los mundiales desde la copa de Francia 98. Los Octavos de Final han sido su máximo rendimiento.
Los nipones han sido locales una vez en la historia de la competición, compartieron el papel de anfitrión con su mayor rival de la zona, Corea del Sur.
En el pape, estos eran superiores, pero cayeron tras pasar la primera ronda.
Pero parece que Rusia le da la oportunidad a los nipones de exponer su máximo potencia.
Han logrado sacarle una victoria a la selección de Colombia (sí, la Colombia de James y Falcao), un resultado que podía hacer millonario a los apostadores que hayan aprovechado un bono en las mejores casas de apuestas. Sin duda un resultado que pocos se esperaban pero es muy merecido.
Los próximos rivales pintan duros. Senegal es una selección con mucho despliegue físico, pero con un buen orden táctico,
Los africanos parecen irles bien a esta selección, quienes en la historia mundialista le han ganado a Túnez (2002) y Camerún (2010). Pero perdieron contra Costa de Marfil en el mundial anterior, una selección muy similar a esta senegalesa.
El otro rival del grupo es Polonia, una selección europea, las cuales suelen ser difíciles para los que representan al país del sol naciente. Mas, teniendo en cuenta que Colombia cedió…
Además, hablamos de una generación muy buena.
Comandados por el 10, Shinji Kagawa, un jugador que llegó a vestir la franela del Manchester United, esta selección sueña con mucho.
Makoto Hasebe es su capitán, un experimentado de muchas batallas, al igual que el guardameta Eiji Kawashima y el lateral histórico de un Inter que marcó época, Yuto Nagatomo.
No nos olvidemos de Honda, quien llegó a ser considerado como uno de los mejores cobradores de tiros libres de todo el futbol europeo.
Este Japón puede soñar con más.

El fútbol en Japón

El Sakkā (así se le conoce al deporte rey en el país nipón) es un espectáculo de primer nivel.
Estadios llenos, futbolistas 100% profesionales, salarios astronómicos para algunas estrellas y mucha publicidad a base de este deporte.
Así lo vive Japón.
La J-league, la primera liga del país, es una liga que no envidia mucho a las ligas de menor nivel en Europa.
Mucha organización, equipos altamente tácticos y técnicos y muchos goles espectaculares. Las hinchadas son sin duda un gran choque contra el pensamiento colectivo.
Por algún motivo, se cree que los japoneses son “pecho frio”; pero cantan como lo hacen en la Bombonera o en Anfield.
Los japoneses son calculadores, pero también muy apasionados y fanáticos. Su selección lo dará todo para competir.
Un país que le debe todo a un maga tratará de hacer la ficción realidad en este mundial que se juega ahora.