En España la gente no sabe hacer colas

226930122_761371a77b

Los extranjeros cuando vienen a España y van a comprar algo a un mercado se sorprenden del sistema de “la vez”. Éste ingenioso sistema consiste en que cuando llegas preguntas “quien da la vez”? Y el último que llegó te irá que él/ella y sabes que después de ser atendida esta persona te tocará a ti. No funciona del todo mal, pero a veces se producen malentendido y altercados, que si se cuela alguien, que si uno solo pedía tinta de calamares y no tiene que esperar la cola… en fin, que tiene sus fallos. Ya está muy instaurado el sistema de números y salvo en pequeños o muy perdidos establecimientos tienen un numerito tu lo coges y cuando te toca te atienden. Lo bueno de esto es que puedes irte más fácilmente a hacer otras cosas mientras. Además para gente que no domine el lenguaje bien mejor, no tiene que decir aquella frase rara de “quién da la vez?”

Ahora bien en muchos lugares (correos uno de ellos) han instaurado un sistema de colas multiples. La idea es muy sencilla y seguro que todos los conocéis, además de los números se te da un letra, la letra corresponde a la cola que haces, si ponemos un ejemplo médico que se ve muy claro si estás en la cola del ginecologo te dan el ticket G y si estas en el del cardiólogo el ticket C, no son intercambiables, nadie querría ir al ginecologo a que le miren el corazón… En realidad no se difiere mucho al mercado, donde coges un número para la pescadería, otro para la frutería y otro para la carnicería. La diferencia es que aquí se dispensa todo junto y se muestra en una misma pantalla, de esta forma esta todo más centralizado, parece que es mucho mejor sistema.

Pero claro, ahora entra en juego la estupidez humana, que como bien decía Einstein: “Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana y de lo primero no estoy seguro.” Pues bien con este sistema hay gente que piensa que se le están colando… Sin ir más lejos ayer en correos cogimos un ticket para la cola A, a su vez había cola B, C y E. Tras llevar unos 20 minutos esperando una mujer comenzó a quejarse porque ella llegaba esperando 1 hora y acababa de pasar un chico que había entrado hace 5 minutos, la funcionaria le contesto que hay un sistema de tickets y de colas que si el tiene el suyo no es que se pudiera colar. En realidad lo que ocurría es que estaba en una cola que estaba más llena o iba más lenta claro… pero ella seguía en sus 13 y se fue de ahí habiendo montado el numerito y yendose indignada confiada en que se le habian colado. Y digo yo, tan complicado es? Porque mira que si tienes ticket de la carnicería no te vas a quejar de que en la frutería les atienden más rápido :S

Historia de bonus (si quieres leerla pincha en “seguir leyendo”, si te aburriste de mi pasa de esto.

Una historia de racismo sucedida dentro de correos también. Unos amigos de Hiro, una japonesa y un japonés, fueron a hacer unas gestiones a correos, se enteraron de como funcionaba el sistema y cogieron un ticket para su turno. A los pocos minutos entro una mujer entre los 50 y 60 años. Cuando ya llevaban un rato esperando y casi les tocaba la señora se percató de que había que coger turno, por tanto había esperado durante un buen rato para nada. Lo normal aquí sería poner cara de gilipollas y luego cambiarla a poker y coger un ticket disimuladamente para que se note lo menos posible tu estupidez. Pero esta mujer no se iba a contentar con esto, la tomo con los “chinos”, es decir los amigos japoneses de Hiroko, les decía que tenía que darles su ticket porque ella no sabía como funcionaba el sistema pero que ella había llegado antes y que además era su país y que era un servicio público. El chico se quedo petrificado con el ticket en la mano, a lo que la señora contesto robándole impunemente el ticket de la mano, él no pudo hacer nada por su vergüenza y modales japoneses. Por suerte, la chica más echada para alante le dijo como puedo que era su ticket y que cogiera el suyo, pero la mujer no quiso dárselo, la gente miraba pero nadie mediaba en el conflicto. Al poquito llamaron el número a la ventanilla, donde fue la mujer y los japoneses esto le explicaron lo sucedido y la mujer continuó con su argumento que seguramente hubiera funcionado en los años 50. La funcionaria le dijo a la señora que tenía que coger su ticket para su turno, ella se puso hecha un basilisco, pero fue ignorada. entre quejas e improperios ellos hicieron las gestiones, mientrás que la mujer ignorada tuvo que irse a coger su turno…

En fin, como está el mundo. Esperemos que los japoneses me traten un poquito mejor de como tratamos por aquí a veces a los extranjeros (pero luego España no es un país racista…)

Fotografía | Looking Glass

9 comentarios en “En España la gente no sabe hacer colas

  1. Hombre, a ver sí que sabemos hacer colas, lo malo es que hay alguna gentuza que se las salta y que quiere ser más listo que nadie. Pero en general la gente suele poner en su sitio a estos energúmenos, que de hecho es lo que pasa en ambas historias. Aunque en la de los japoneses, deberían de haber saltado antes gente de alrededor. Me da mucha pena que se llevaran la impresión de que a nadie más le importaba aquello. Si yo hubiera estado ahí, créeme que les habría defendido (me ha pasado cosillas así antes) a capa y espada. Vamos, semejante burrada! Decir que ella pasa antes porque es su país, será posible!!.

  2. la anécdota de los japoneses en correos es para quedarse boquiabierto y no cerrarla en una semana!!! la realidad supera a la ficción, siempre se ha dicho.

  3. que fuerte lo de los japos y la señora.

    de todas formas pienso que en españa si se hacen bien las colas, lo unico que siempre estan los paletos que no se enteran. a veces n se enteran por la edad, aunque muchas veces si se enteran pero se hacen los locos.

    en alemania por ejmplo si que no saben hacer colas. en los supermercados, si hay 3 colas llenas y abren una cuarta caja van corriendo, literalmente. no respetan el orden ni nada. si estas en la caja de al lado y vas a ponerte en la nueva, es que te pasan corriendo.
    y en aeropuertos españoles he visto mas de una vez colas inmensa para un vuelo, y abrir un mostrador y llegar un espabilao aleman y plantarse el primero y no moverse hasta que, tras las protestas logicas de la gente, la tia del mostrador le invita a ponerse al final de la cola

  4. No es que no sepamos hacer colas, es que hay mucho sinvergüenza. Te cuento como ejemplo que yo solía hace un año coger un autobús que une dos ciudades -1 hora de trayecto- a diario por motivos laborales. Todos los días era la misma historia.

    Sacabas tu billete, te ponías en la cola para subir hasta que abrieran las puertas- el bus salía cada media hora- la cola iba desde la puerta del vehículo hacia atrás.

    Pues TODOS los días ocurría lo mismo, con la excusa de echar el último cigarrito o “no sé si es este autobus o el de delante” etc. en la parte de delante se formaba un grupo informe, sin cola ni nada. Evidentemente, cuando el conductor abría las puertas, este grupo se apresuraba a tomar el vehículo al asalto pasando de la cola perfectamente formada ante sus narices.

    España es un país de sinvergüenzas, punto.

  5. Esto de los japoneses y la señora me recuerdo algo que me paso en la fila para sacar la tarjeta del bus. Los numeros se habian agotado, más de 45 minutos antes de la hora de cerrar y no salio nadie a recargar los papelitos. La fila se habia hecho en forma de S y no se sabia muy bien el orden. De momento, llega un chico, que dice que viene de Madrid, preguntando si habia número o si se estaba atendiendo sin el. Casualmente este chico era negro y las señoras de detrás de mi le preguntan si esta empadronado en mi ciudad, porque es necesario para sacar la tarjeta -cosa que no es cierta, pero bueno- el chico le dice que no y se va a hacer la cola. Es alli donde empiezan a rajar las señoras diciendo que qué se creian esta gente de fuera que venian exigiendo cosas y a colapsar los servicios, de alli pasaron a que traian enfermedades raras y mejor no sigo detallando. En fin una sarta de disparates de la que yo no podia dar crédito. Todo por haber preguntado si se estaba repartiendo un número.

Los comentarios están cerrados.